En el vasto paisaje audiovisual, donde el streaming y las redes sociales irrumpieron con fuerza, la televisión abierta sigue brillando en Iberoamérica y el mercado hispano de EE. UU. con un vigor que pocos esperaban. La televisión abierta, lejos de ser un medio obsoleto, sigue siendo esencial en el ecosistema mediático actual.
A pesar del auge de plataformas digitales y la creciente penetración de la TV paga, los canales de señal abierta continúan siendo la principal fuente de información y entretenimiento para grandes segmentos de la población, en gran parte gracias a su facilidad de acceso. Según un informe de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el 93,5% de los hogares en América Latina tiene acceso a la TV abierta.
Este dato, sumado al de un estudio de Kantar IBOPE Media, que revela que en Latinoamérica el promedio de consumo diario de televisión abierta sobrepasa las cuatro horas, pone en evidencia la relevancia inquebrantable de este medio.
MOTOR DE CONTENIDO ESPAÑOL
Javier Pons Tubio, VP ejecutivo de Telemundo Studios, lo explica sin rodeos: “La TV abierta, tanto Telemundo como otras cadenas de Latinoamérica, son las que están empujando esos contenidos”.
Este esfuerzo se traduce en un boom de producciones originales que compiten no solo a nivel regional, sino también en mercados internacionales como el hispano de EE. UU.
El mercado se abrió totalmente, y las producciones que antes eran solo para TV abierta o TV paga, ahora lo son también en plataforma, pero lo mejor es que en último año se ha demostrado que son diferentes ventanas que no se canibalizan.
Uno de los casos de éxito es Pedro, el escamoso: más escamoso que nunca, que se estrenó en Colombia al tiempo en el Canal Caracol y en Disney+, y en las dos fue un éxito. Lo mismo ha sucedido cuando la serie llegó a países como Puerto Rico o EE. UU.
“Nuestro contenido siempre viaja a plataformas. Nos aseguramos de que el contenido en nuestra pantalla también pueda viajar”, afirmó Dago García en una reciente entrevista en PRODU.
Otro dato que refleja que la televisión abierta sigue muy viva es la cantidad de estrenos que tienen continuamente. En este rubro, en 2024, Televisa y Telefé presentan cifras destacables. La primera lanzó 26 títulos, entre telenovelas, comedias y formatos de entretenimiento, mientras que Telefe presentó 28, incluyendo eventos deportivos y producciones internacionales. Estos números reflejan no solo volumen, sino también una clara apuesta por la diversificación del contenido.
La televisión abierta no solo se sostiene en su programación tradicional; también se adapta y evoluciona con los formatos que capturan la atención de las nuevas generaciones. Los realities de convivencia y competencia, como La casa de los famosos 2 en México o ¿Quién es la máscara?, han demostrado ser piezas clave en esta estrategia.
EL FUTURO: TRADICIÓN E INNOVACIÓN

Formato de La casa de los famosos ha funcionado en TV abierta de diferentes países
Mientras las plataformas de streaming se enfrentan a desafíos como la fragmentación del mercado y la competencia feroz por suscriptores, la televisión abierta capitaliza su alcance universal y su capacidad para ofrecer contenido gratuito y accesible.
Igualmente, en un mundo donde la tecnología diversifica las formas de consumo, la TV abierta sigue siendo un punto de encuentro para audiencias diversas, un espacio donde las historias locales y universales se entrelazan con la cotidianidad.
Hoy más que nunca, los canales de señal abierta no solo sobreviven, sino que lideran en términos de alcance. Además, son un espacio de conexión y cultura. Esto, sumado a su capacidad para adaptarse y conectar con millones de personas, hace que la televisión abierta esté lejos de perder su protagonismo.