Para aumentar la conciencia ambiental de los consumidores de EE UU debemos encontrar formas de conectarnos mejor con los diversos segmentos del país, dijo en su más reciente columna en Forbes Isaac Mizrahi, CEO de alma, titulada ‘Comprender las actitudes y comportamientos ambientales en diversos segmentos’.
Ante el incremento de la diversidad de las generaciones actuales y futuras en EE UU, Mizrahi considera esencial evaluar las actitudes y comportamientos clave de los consumidores multiculturales con respecto al medio ambiente. Para ello reunió a su equipo y realizaron un análisis basado en datos de MRI-Simmons (2022 Fall Doublebase USA). “Si bien los resultados muestran razones para ser ligeramente optimistas sobre el aumento de la conciencia ambiental, también indican algunas áreas de oportunidad para los gobiernos y el sector privado” dijo, y presentó los hallazgos claves del estudio.
Entre los que consideraban muy importante la preservación del medio ambiente, los hispano-americanos obtuvieron el porcentaje más alto con 74%, seguido de cerca por los asiático-americanos con 73%. De los blancos no hispanos encuestados, el 64% estuvo de acuerdo, mientras que la cifra para los afroamericanos fue de 62%.
Descubrieron que existía una brecha entre las preocupaciones sobre una amenaza global y las preocupaciones sobre las amenazas locales asociadas con el medio ambiente. En el caso de los hispanos, 54% que respondieron a la encuesta expresaron su preocupación por las amenazas globales asociadas con el cambio climático, mientras que solo el 45% por las locales. La diferencia mayor fue entre los de origen asiático: 64% frente a 49%. “¿Por qué es esto relevante? Si las personas no creen que pueden verse afectadas directamente en sus ciudades y comunidades, es posible que no se comprometan a discutir y actuar sobre comportamientos que puedan minimizar estas posibles consecuencias ambientales negativas” dijo Mizrahi.
El estudio también hace una pregunta sobre las preocupaciones acerca de los posibles efectos adversos en las generaciones futuras, y los datos son desalentadores, según dijo Mizrahi. Solo el 51% de los encuestados blancos no hispanos dijeron que estaban preocupados por el posible impacto negativo del cambio climático para las generaciones futuras, mientras que las cifras eran aún más bajas para otros segmentos: 47% para asiático-americanos, 42% para hispanos-americanos y 36% para afroamericanos.
Para Mizrahi esta es otra oportunidad para cualquier persona interesada en comunicarse y conectarse con mensajes sobre el medio ambiente y el cambio climático. “La encuesta demuestra que la mayoría de las personas pueden necesitar ayuda para comprender el impacto potencial a largo plazo en las generaciones futuras (es decir, sus hijos, nietos, etc.). De nuevo, cada vez que una discusión importante como esta corre el riesgo de ser deshumanizada, puede crear limitaciones para la acción”.
Encontraron que diversos segmentos muestran comportamientos ligeramente diferentes cuando se les pregunta sobre hábitos y acciones que están tomando para mejorar sus niveles de sostenibilidad. Por ejemplo, casi la mitad de los consumidores hispanos y blancos no hispanos indicaron que están dispuestos a comprar ropa de segunda mano en lugar de ropa nueva, mientras que solo el 39% de los asiáticos estadounidenses encuestados y el 37% de los afroamericanos, considerarían hacerlo.
Con respecto al cambio de hábitos alimenticios, 41% de los encuestados hispanos y el 40% de los asiáticos estadounidenses han reducido su consumo de lácteos asociado con la sostenibilidad y las preocupaciones ambientales, mientras que solo 36% de los afroamericanos y 34% de los blancos no hispanos consideran esta reducción. Y en cuanto a reducciones en el consumo de carne, los porcentajes fueron 33% de blancos no hispanos, 32% de hispanos, 31% de asiáticos estadounidenses y el 30% de afroamericanos. “Estos son indicadores importantes para monitorear a largo plazo” destacó Mizrahi.
En relación con comportamientos adicionales estrechamente asociados con la conciencia ambiental y la sostenibilidad, hallaron que, por ejemplo, los hispanos están a la cabeza en la adopción de paneles solares con 20%, seguido por los asiáticos estadounidenses con 17%, los blancos no hispanos con 16%
y los afroamericanos con
13%.
En cuanto al reciclaje, encontraron otra brecha significativa entre los segmentos con los consumidores asiático-americanos y los blancos no hispanos liderando con 56% y 54%, respectivamente. Mientras que los hispanos y afroamericanos los siguieron con un distante 33% y 32%, respectivamente.
Para Mizrahi estas diferencias en la adopción del reciclaje merece ser analizada a fondo, ya que el segmento hispano lidera el grupo en cuanto a preocupaciones ambientales, pero se queda atrás en lo que respecta a los hábitos de reciclaje. “Esta brecha muestra, como mínimo, una separación entre el pensamiento y la acción, pero también puede abrir preguntas adicionales, como el acceso a la información y la educación sobre el reciclaje y la disponibilidad (o la falta de este) en diversos zonas clave”.
Dijo que las campañas que adoptan un enfoque más culturalmente contextual son más efectivas, como lo demuestran los estudios de ROI existentes en el mercado. “Una vez más, la solución de ‘talla única’ puede estar fallando en nuestra capacidad para abordar los desafíos ambientales que enfrentamos y que enfrentarán las próximas generaciones”.