Telecom, empresa de telecomunicaciones, cuyos dueños son Cablevisión del Grupo Clarín, Fintech de David Martínez y otros inversores, habría pagado US$1 mil 250 millones por la compra de la filial argentina de Telefónica y se quedaría con el 70% del mercado de telecomunicaciones de ese país.
A esa compra, o posible compra, se adelantó el gobierno de Milei, e indicaron que estarán haciendo una investigación para evaluar si la adquisición puede incurrir en la formación de un monopolio.
En el comunicado oficial se puede leer: “El 70% de los servicios de las telecomunicaciones quedarían en manos de un solo grupo económico, lo que generaría un monopolio, formado gracias a décadas de beneficios estatales. De ser así, se tomarán todas las medidas para evitarlo”.
En el mismo texto, alertó que la ejecución de esta compra iría en contra de la libre competencia y atentaría contra el proceso desinflacionario.
“El marco regulatorio vigente establece un sistema de control sobre las transferencias, cesiones y adquisiciones de las licenciatarias de los servicios de la información y las comunicaciones, y así como ocurre en otros países de Occidente, el Gobierno Nacional está comprometido con evitar la formación de un nuevo monopolio creado a la luz de décadas de beneficios estatales, iría en contra de la libre competencia y atentaría contra el proceso desinflacionario”, decía el documento.
Con firma de la Oficina del Presidente de la República Argentina el comunicado cerró: “Tomaremos todas las medidas para garantizar el derecho de elección de los usuarios, la libre competencia, y la accesibilidad a los servicios de la telecomunicación”.